Declaración pública

Porque servimos al pueblo, no tememos que se nos señalen y critiquen los defectos que tengamos. Cualquiera, sea quien fuere, puede señalar nuestros defectos. Si tiene razón, los corregiremos. Si lo que se propone beneficia al pueblo, actuaremos de acuerdo con ello.

Servir al Pueblo. Mao Tse-tung. Septiembre 1944.

Si en el Partido no hubiera contradicciones ni luchas ideológicas por resolver, la vida del Partido tocaría a su fin. El Partido no es una entidad aislada de la realidad social, sino que precisamente es la materialización del vínculo entre los sectores más avanzados y los menos avanzados en el conjunto de esta sociedad en proceso de transformación. Sus miembros, individualmente, tampoco están por encima de una realidad que mantiene rasgos de la sociedad que se pretende superar.

Nosotras aún distamos mucho de fraguar aquella relación social que concebimos como Partido Comunista. También estamos a una considerable distancia de una realidad en la cual el proletariado revolucionario ha tomado el Poder mediante y para la transformación de la sociedad. Esto nos pone en una situación donde la influencia reaccionaria de la ideología dominante es aún mayor, y donde, inevitablemente, esta ideología puede manifestarse aún entre nuestras propias filas y en nosotras mismas. Esto no puede interpretarse como un tipo de disculpa, ni un atenuante de la importancia de que perduren estas ideas o prácticas; al contrario, debe interpretarse como la necesidad de redoblar nuestra vigilancia revolucionaria. Por lo tanto, teniendo en cuenta que en nuestro seno también se desarrollan una serie de contradicciones, debemos desarrollar conscientemente una justa lucha de líneas para poder resolverlas.

Esta lucha de líneas, que tan necesaria es en el conjunto del movimiento y en el seno de sus diferentes destacamentos, se desarrolla en torno al balance. Nosotras entendemos el balance como el elemento vertebrador de nuestra política. Es lo que nos permite comprender nuestras propias limitaciones, esto es, avanzar. Sin una reflexión profunda y constante de lo que hacemos y de lo que no hacemos, de lo que hacemos bien y de lo que hacemos mal, es imposible pretender superar el actual estado de cosas. Si cometemos un error, y simplemente nos limitamos a señalarlo, sin verdaderamente profundizar en sus raíces y combatirlo efectivamente, no estaremos sentando las bases necesarias para no volver a cometerlo. Igualmente, si acertamos en un movimiento y nos conformamos con ello, sin analizarlo con la misma intensidad que cualquier error, no seremos capaces de hacerlo mejor mañana. El balance del pasado y del presente es la base del futuro.

Como comunistas, luchamos contra toda forma de opresión. Por ello, de la misma forma que luchamos de manera consciente contra todo tipo de actitudes liberales y burguesas, también hemos de luchar de manera consciente y con toda la fuerza posible contra toda manifestación de machismo en nuestras filas. De machismo y de cualquier otra expresión de la putrefacción de esta sociedad capitalista en decadencia.

En nuestra Segunda Conferencia se inició un proceso de reflexión en torno a todos estos puntos, y se alcanzaron una serie de acuerdos que pretendían servir como base para la superación de dichas limitaciones. Sin embargo, analizando cuál ha sido nuestra experiencia como organización en torno a esta cuestión, no hemos estado a la altura de las circunstancias, y hemos iniciado el correspondiente proceso de balance para poder avanzar de manera colectiva. Pero, debido a las limitaciones que aún arrastramos como destacamento, creemos que esta es una tarea que no podemos abordar en solitario. Necesitamos avanzar junto a aquellas organizaciones o colectivos que más hayan profundizado en estos aspectos mediante este proceso de balance y autocrítica que hemos iniciado.

Igualmente, aunque este proceso sea de todo punto colectivo (como el conjunto de nuestro trabajo), valoramos y apoyamos las propuestas de algunos camaradas que ya han decidido hacer declaraciones públicas al respecto de actitudes que están trabajando por superar. Asimismo, sugeriremos este tipo de acciones, indiferentemente de la propuesta del camarada, cuando se considere colectivamente que esa acción puede ayudar a que él supere sus limitaciones y que colectivamente se avance.

Por todo ello, de manera sintética declaramos que:

  • Estamos en disposición de aceptar todas las críticas que se nos considere hacer para avanzar en el tratamiento y solución revolucionaria de la opresión de la mujer y de la humanidad.
  • Pedimos el que activamente se nos hagan esas críticas, honesta y sinceramente, de la manera más eficaz posible para poder superar nuestro estado de cosas actual.
  • Hemos tomado, tomamos y tomaremos las medidas oportunas para apartar a quienes entre nuestras filas se nieguen a superar sus errores.
  • Rogamos a quien tenga información alguna de comportamientos reaccionarios de cualquiera de nuestras militantes, se ponga en contacto con nuestra organización para abrir las investigaciones pertinentes y tomar las medidas adecuadas.

Además, y especialmente respecto a este último punto, nos gustaría informar de que existen ya varias investigaciones internas al respecto de posibles comportamientos reaccionarios de alguno de nuestros camaradas. Sin embargo, las informaciones acerca de estos comportamientos son muy escasas, y nos encontramos atadas de pies y manos para poder tomar acciones en consecuencia.

Entendemos perfectamente que existen multitud de condicionantes para que alguien que conoce o que directamente ha sufrido alguna situación de acoso o de violación no lo denuncie abiertamente. Y precisamente por eso invitamos a que las personas que dispongan de información a este respecto nos comuniquen, por las vías que consideren adecuadas, todo lo relacionado con estos comportamientos, y así podamos actuar como se exige de una organización revolucionaria.

Creemos firmemente que esta es una problemática de la máxima seriedad y no creemos que pueda solucionarse ninguna situación sin una actitud honesta, diligente e implacable.